Envío incluido en todo El Salvador·Instalación gratis en la zona metropolitana de San Salvador
Premium Shower Filtration Systems
La ducha que cuida tu piel y tu cabello.
Filtro de ducha de 4 etapas: reduce hasta el 99% del cloro libre y baja de forma significativa los metales pesados disueltos. Envío incluido e instalación gratis en la zona metropolitana de San Salvador.
Cada ducha pasa por cuatro filtros en serie que retiran cloro, metales pesados y olores antes de tocar tu piel.
01
Esferas anti-cloro
Eliminan hasta el 99% del cloro libre del agua: menos resequedad en la piel y hebras de cabello más sanas.
02
KDF 55
Aleación filtrante que reduce cloro y metales pesados como plomo y mercurio mediante una reacción electroquímica.
03
KDF 85
Reduce de forma significativa los metales disueltos en el agua (plomo, cobre, níquel, aluminio, cromo) y los encapsula.
04
Carbón activado
Su estructura porosa absorbe cloro, flúor y olores, dejando el agua más ligera desde el primer enjuague.
Galeria de producto
La ducha, de cerca
El cabezal, el cartucho de cuatro capas y el empaque. Las cuatro capas se ven desde afuera: esferas blancas, KDF 55 y KDF 85 en cobre-zinc, y carbon activado.
Nuestra historia
El verdadero cuidado empieza por el agua
El agua de la ducha trae cloro y metales pesados que resecan la piel y apagan el cabello día tras día. Hakone nace de una idea simple: el verdadero cuidado empieza por mejorar esa agua. Por eso reunimos en un solo cabezal cuatro tecnologías de filtración probadas — esferas anti-cloro, KDF 55, KDF 85 y carbón activado.
True care begins with better water.
Qué dice la ciencia
No te pedimos que nos creas: te dejamos los estudios
De cada estudio está aquí el resumen —qué se preguntaron, cómo lo midieron y qué les dio— y al pie el enlace a su ficha en PubMed, que es el catálogo público de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. Esa ficha es gratis en los diez casos, así que cualquiera puede abrirla y comprobar que dice lo que decimos.
Qué midió el estudio
Se ducharon, y después midieron lo que exhalaban
El experimento tiene una sola idea, y es sencilla. Una misma persona pasa por dos situaciones: en una se ducha normal, con el agua tocándole la piel; en la otra solo respira ese mismo aire cargado de vapor, sin mojarse. Después, en las dos, se le mide el cloroformo en el aire que exhala — el cloroformo es un subproducto que se forma solo cuando el agua se clora, y medirlo en el aliento es la manera de saber cuánto entró de verdad al cuerpo. Todo lo que la ducha completa da de más que respirar a secas, entró por un solo lugar: la piel.
Ducha normal
· piel + pulmones
6,0 – 21
Filtración de 4 etapas
Esferas anti-cloro, KDF 55, KDF 85 y carbón activado en un solo cabezal.
Envío incluido
Llega a todo El Salvador sin costo adicional.
Instalación gratis
En la zona metropolitana de San Salvador la instalamos nosotros.
Conocé el filtro de cerca
Agendemos una visita para que veas el filtro funcionando
Cloroformo en el aire exhalado, en microgramos por metro cúbico (µg/m³). La raya punteada marca el límite de detección del equipo, 0,86: antes de ducharse, todas las mediciones quedaron por debajo de esa raya.
≈
La dosis que entró por la piel resultó aproximadamente igual a la que entró por los pulmones.
La diferencia entre las dos situaciones no es casualidad: p = 0,0001. Esa cifra es la probabilidad de que el resultado se deba al azar — una en diez mil. Por eso este estudio es el argumento contra el «yo ya tengo filtro en la cocina»: el filtro de la cocina no toca la mitad de la exposición.
Qué tiene que ver con este filtro
01
El cloroformo está ahí porque el agua lleva cloro
No es un contaminante que venga aparte. Se forma cuando el cloro que desinfecta el agua se topa con restos de materia orgánica en la tubería. Sin cloro no hay cloroformo. Los investigadores lo eligieron por una razón práctica: es de los pocos que se pueden medir en el aliento, así que sirve de marcador — se mide uno para saber qué pasó con toda la familia. Es el termómetro, no la fiebre.
02
Lo que el estudio prueba es el camino, no el daño
Hasta aquí se daba por hecho que el agua importaba si uno la tomaba. Este experimento muestra que la ducha mete al cuerpo lo que el agua trae disuelto, y que la piel aporta más o menos la mitad. Eso es lo que mueve el problema de la cocina al baño: un filtro en el grifo de tomar no toca esa mitad, porque esa mitad no entra por la boca.
Los autores comprobaron lo contrario también: midieron el aire con la ducha corriendo sin nadie adentro y salió igual que con la persona bañándose. O sea que el exceso no vino de que ducharse levante más vapor — vino del contacto con la piel.
03
El filtro trabaja antes de que el agua salga
Va enroscado entre el brazo y el cabezal, así que el agua lo cruza antes de tocarte y antes de evaporarse. Ahí las esferas de sulfito de calcio y el carbón activado bajan el cloro libre, que es lo que reseca la piel y lo que da origen a esos subproductos. Es el mismo punto del recorrido donde el estudio midió la exposición: la salida de la ducha.
Y esto es lo que el estudio NO dice
No probó ningún filtro. Midió cuánto entra al ducharse, punto — de hecho no existe publicado ningún ensayo clínico de un filtro de ducha, ni nuestro ni de nadie. Tampoco deshace el cloroformo que ya venía formado desde la tubería: bajar el cloro a la salida evita el que se formaría de ahí en adelante, no el que llegó hecho. Lo que este estudio sostiene es por qué la ducha merece un filtro. Que este filtro cumpla es lo que sostienen, aparte, las certificaciones de sus materiales.
Dibujo propio de Hakone Filter con los datos del resumen público del estudio de Jo WK, Weisel CP y Lioy PJ, Risk Analysis 1990;10(4):575-80 (DOI 10.1111/j.1539-6924.1990.tb00541.x · PMID 2287784). No es una figura del artículo original: el texto completo es de acceso pago y sus figuras pertenecen a la editorial. El resumen, de donde salen estas cifras, es de acceso libre en PubMed y se puede comprobar.
Cloro
El cloro que queda en el agua de la ducha le quita a la piel su capacidad de retener agua
Veinte personas con dermatitis atópica y diez sin ella metieron el antebrazo diez minutos en agua a 40 °C. A partir de 0,5 mg/L de cloro libre —una concentración normal en agua de red— la capa córnea de la piel atópica retuvo significativamente menos agua (p<0,01). En la piel sana el efecto apareció recién a 2,0 mg/L.
Leer el resumen del estudio
Qué se preguntaron: si el cloro que queda en el agua del baño le hace algo a la piel, y desde qué cantidad empieza a notarse.
Cómo lo midieron: veinte personas con dermatitis atópica y diez sin ella metieron el antebrazo diez minutos en agua a 40 °C con cuatro niveles de cloro libre: 0, 0,5, 1,0 y 2,0 miligramos por litro. Midieron la hidratación de la capa córnea —la capa más externa de la piel— con un corneómetro, un aparato que la lee cada 30 segundos apoyándolo encima.
Qué salió: en la piel con dermatitis, la capacidad de retener agua cayó de forma significativa desde 0,5 mg/L (p<0,01). En la piel sana esa caída sólo apareció a 2,0 mg/L. Los autores concluyen que la piel atópica es más sensible al cloro libre que la piel sana, y que ese cloro puede tener parte en que la dermatitis aparezca o empeore.
Resumen escrito con nuestras palabras a partir del resumen publicado. El texto original es del editor de la revista; el enlace de abajo lleva a él.
Seki T, Morimatsu S, Nagahori H, Morohashi M · The Journal of Dermatology · 2003
Duchándose, entra por la piel casi tanto cloroformo como respirando
Compararon el cloroformo en el aire exhalado después de una ducha normal con el de respirar ese mismo aire sin mojarse. La dosis que entró por la piel resultó aproximadamente igual a la que entró por los pulmones (p=0,0001).
Leer el resumen del estudio
Qué se preguntaron: cuando alguien se ducha con agua clorada, ¿cuánto del cloroformo que termina en su cuerpo entró por respirar y cuánto por la piel? El cloroformo es un subproducto que se forma solo al clorar el agua.
Cómo lo midieron: compararon el cloroformo en el aire exhalado después de una ducha normal contra el de estar en el mismo baño respirando ese aire pero sin mojarse. Y como control, midieron el aire con la ducha corriendo sin nadie adentro.
Qué salió: después de la ducha normal, entre 6,0 y 21 microgramos por metro cúbico en el aliento; sólo respirando, entre 2,4 y 10. Antes de la exposición no se detectaba nada. La diferencia dio significativa (p=0,0001), y la dosis que entró por la piel resultó aproximadamente igual a la que entró por los pulmones. El control descartó la explicación fácil: el aire con la ducha vacía no dio distinto, así que el exceso no vino de que ducharse levante más vapor.
Resumen escrito con nuestras palabras a partir del resumen publicado. El texto original es del editor de la revista; el enlace de abajo lleva a él.
Beber no es la única vía: la piel y los pulmones reparten el compuesto por todo el cuerpo
Midieron cloroformo y tricloroetileno en el aire exhalado tras beber, respirar y mojarse con agua de grifo. Las tres vías aportan. Lo que se traga se metaboliza antes de llegar a la sangre; lo que entra por piel y pulmón se reparte por el cuerpo entero.
Leer el resumen del estudio
Qué se preguntaron: las evaluaciones de riesgo del agua casi siempre miran sólo lo que uno se toma. ¿Cuánto aportan de verdad las otras dos vías, respirar y la piel?
Cómo lo midieron: tomaron muestras seguidas de aire alveolar exhalado —el aire que viene del fondo del pulmón, que refleja lo que va pasando en la sangre— y siguieron dos compuestos regulados en el agua: cloroformo y tricloroetileno.
Qué salió: las tres vías aportan a la exposición diaria. Y hay una diferencia que importa: lo que se traga se metaboliza por completo antes de llegar a la sangre, mientras que lo que entra por la piel y por el pulmón se reparte por todo el cuerpo. O sea que la misma cantidad no significa la misma dosis: depende de por dónde entró.
Resumen escrito con nuestras palabras a partir del resumen publicado. El texto original es del editor de la revista; el enlace de abajo lleva a él.
Weisel CP, Jo WK · Environmental Health Perspectives · 1996
El cloro llega hasta el pigmento dentro del pelo, aunque el roce del agua pesa más
Compararon 67 nadadores de la selección japonesa con 54 personas de la misma edad. Decoloración del cabello: 61% contra 0% (p<0,0001). Al microscopio electrónico, la cutícula había desaparecido por completo, el azufre del pelo estaba más bajo y se detectó cloro dentro de la corteza. Los autores concluyen que la decoloración se debió PRINCIPALMENTE al roce del agua sobre la cutícula, y que el ácido hipocloroso —el cloro activo— puede además atravesarla y oxidar los melanosomas, que son los gránulos que le dan color al pelo.
Leer el resumen del estudio
Qué se preguntaron: por qué se pone dorado el pelo de los nadadores.
Cómo lo midieron: 67 nadadores de la selección japonesa contra 54 personas de la misma edad. A ocho nadadores y dos controles les analizaron el pelo con microscopio electrónico y con microanálisis de rayos X, que dice qué elementos químicos hay adentro y en qué cantidad.
Qué salió: 61% de los nadadores con el pelo decolorado contra 0% de los controles (p<0,0001). En el pelo dorado la cutícula —la capa de escamas que envuelve la hebra— había desaparecido por completo. Los melanosomas, que son los gránulos que le dan color al pelo, estaban en menor cantidad y más chicos. El azufre del pelo estaba más bajo, y se detectó cloro dentro de los melanosomas de todos los nadadores y de ninguno de los controles. La conclusión de los autores: la decoloración se debió principalmente al roce del agua sobre la cutícula, y el ácido hipocloroso —el cloro activo de la piscina— puede además atravesarla y oxidar los melanosomas ahí adentro.
Resumen escrito con nuestras palabras a partir del resumen publicado. El texto original es del editor de la revista; el enlace de abajo lleva a él.
Nanko H, Mutoh Y, Atsumi R, et al. · · 2000
Piel
Más dureza del agua, más eccema en los bebés
Se examinaron 1.303 bebés de tres meses de la población general y se cruzó con la dureza y el cloro que reportó cada empresa de agua. Los bebés con agua de dureza alta tuvieron 1,87 veces más probabilidad de tener eccema visible (intervalo de confianza del 95%: 1,25 a 2,80).
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Qué se preguntaron: si la dureza del agua de la casa y el cloro se asocian con dermatitis atópica en bebés. La dureza es cuánto carbonato de calcio trae el agua: es lo que deja sarro en la regadera.
Cómo lo midieron: 1.303 bebés de tres meses de la población general. Las cifras de carbonato de calcio y de cloro las dieron las empresas de agua de cada zona. A cada bebé lo examinaron para dermatitis, le midieron la pérdida de agua por la piel y le buscaron mutaciones en el gen de la filagrina, una proteína que arma la barrera de la piel.
Qué salió: la dureza alta se asoció con más dermatitis visible (razón de momios 1,87; intervalo de confianza del 95%: 1,25 a 2,80). Sobre el cloro, los autores escriben que su influencia sigue siendo incierta, y piden un ensayo de intervención para saber si poner un ablandador al nacer baja ese riesgo.
Resumen escrito con nuestras palabras a partir del resumen publicado. El texto original es del editor de la revista; el enlace de abajo lleva a él.
Perkin MR, Craven J, Logan K, et al. · Journal of Allergy and Clinical Immunology · 2016
El agua dura deja más residuo de jabón sobre la piel, y ese residuo irrita
Ochenta personas —sanas y con dermatitis atópica— se lavaron con el mismo detergente en aguas de distinta dureza y distinto cloro. Donde el agua era dura quedó significativamente más detergente sobre la piel; ese residuo aumentó la pérdida de agua y provocó irritación. Ablandar el agua por intercambio iónico revirtió el efecto.
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Qué se preguntaron: si el agua dura deja más jabón pegado en la piel después de enjuagar, y si ese residuo es el que irrita.
Cómo lo midieron: 80 participantes —personas sanas y pacientes con dermatitis atópica, con y sin mutación de filagrina—. Les lavaron la piel con laurilsulfato de sodio, el detergente de casi todos los jabones, usando aguas de distinta dureza y distinto cloro; enjuagaron, y taparon la zona con cámaras para medir qué quedó.
Qué salió: donde se lavó con agua dura quedó bastante más residuo de detergente, y ese residuo aumentó la pérdida de agua e irritó, sobre todo en los pacientes con mutación de filagrina. Del cloro no se observó un efecto claro. Ablandar el agua por intercambio iónico —un ablandador, no un filtro de cloro— borró el efecto malo.
Resumen escrito con nuestras palabras a partir del resumen publicado. El texto original es del editor de la revista; el enlace de abajo lleva a él.
Danby SG, Brown K, Wigley AM, et al. · Journal of Investigative Dermatology · 2018
En 358 niños de 5 y 6 años, tener agua dura (más de 150 mg/L de carbonato de calcio) y ser alérgico juntos multiplicaron por 3,3 la probabilidad de eccema (intervalo de confianza del 95%: 1,34 a 8,15) — más de lo que suman por separado.
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Qué se preguntaron: la dureza del agua y la pileta clorada de bebé, ¿se suman a la hora de que un niño tenga eccema? ¿Y pesa distinto si el niño es alérgico?
Cómo lo midieron: 358 niños de 5 y 6 años en 30 jardines de infantes. Los padres llenaron un cuestionario sobre salud y pileta; la calidad del agua la dieron las empresas. Se consideró alérgico al niño sensibilizado a por lo menos un alérgeno del aire o medicado por alergia.
Qué salió: la dureza se asoció al eccema de forma lineal —a más dura, más eccema—. En los niños alérgicos, el agua dura (más de 150 mg/L de carbonato de calcio) multiplicó por 3,30 la frecuencia de eccema (intervalo del 95%: 1,34 a 8,15). La pileta de bebé combinada con alergia dio 2,72, pero ahí las medidas de interacción no resultaron significativas. Y algo curioso: cuando se juntaban las dos cosas, el eccema no aumentaba más.
Resumen escrito con nuestras palabras a partir del resumen publicado. El texto original es del editor de la revista; el enlace de abajo lleva a él.
Chaumont A, Voisin C, Sardella A, Bernard A · Environmental Research · 2012
En personas sensibilizadas al níquel, el níquel del agua puede disparar brotes de eccema
La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria revisó más de 47.000 mediciones de níquel en alimentos y agua. Identificó el brote de eccema en personas ya sensibilizadas —lo que se llama dermatitis de contacto sistémica— como el efecto crítico de la exposición aguda por vía oral, con un nivel más bajo con efecto adverso de 4,3 microgramos por kilo de peso corporal.
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Qué se preguntaron: la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria actualizó su evaluación de riesgo del níquel en la comida y en el agua de tomar, a pedido de la Comisión Europea.
Cómo lo midieron: reunieron más de 47.000 resultados de laboratorio para calcular cuánto níquel traga la gente, tanto a lo largo del tiempo como de un solo golpe.
Qué salió: fijaron una ingesta diaria tolerable de 13 microgramos por kilo de peso. El efecto crítico cuando la exposición es de golpe son los brotes de eccema en personas ya sensibilizadas al níquel —lo llaman dermatitis de contacto sistémica—. La exposición habitual queda por debajo del límite en adultos, pero lo supera en niños pequeños, y ahí sí ven motivo de preocupación. En cambio, sobre el escenario de tomarse un vaso de agua en ayunas, el propio informe dice que no representa preocupación sanitaria.
Resumen escrito con nuestras palabras a partir del resumen publicado. El texto original es del editor de la revista; el enlace de abajo lleva a él.
Para el plomo en niños no se ha identificado ningún nivel seguro en sangre
Revisión de los Centros para el Control de Enfermedades de Estados Unidos: no existe un umbral de plomo en sangre por debajo del cual se considere seguro en niños. Las tuberías de plomo, las soldaduras y los accesorios del propio edificio siguen aportando plomo al agua del grifo aunque el agua salga limpia de la planta.
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Qué se preguntaron: qué papel tiene el agua de la casa en el plomo que termina en la sangre de la gente en Estados Unidos. Es una revisión de los Centros para el Control de Enfermedades, no un experimento.
Cómo lo midieron: repasaron las fuentes conocidas de plomo y los datos de cumplimiento de la regla de plomo y cobre del agua potable, vigente desde 1991.
Qué salió: no existe un nivel de plomo en sangre que se pueda llamar seguro en un niño. El plomo entra por varias vías —pintura vieja, polvo de esa pintura, tierra, comida y agua—, y en el agua viene de las cañerías de servicio de plomo, la soldadura y accesorios que lo contienen. Controlar la corrosión del agua reduce cuánto plomo se desprende de esas cañerías. La mayoría de las empresas de agua cumple la regla, pero algunos niños siguen expuestos, y los programas de prevención deberían mirar el agua cuando no aparece otra fuente.
Resumen escrito con nuestras palabras a partir del resumen publicado. El texto original es del editor de la revista; el enlace de abajo lleva a él.
Brown MJ, Margolis S · MMWR Supplements (CDC) · 2012
El carbón activado sí baja los subproductos de la cloración, y su vida útil manda
Estudio a escala real en tres plantas potabilizadoras con cloración: el carbón activado granular redujo los precursores y los subproductos de desinfección, incluidos los más tóxicos, aun después de tratar más de 22.000 volúmenes de lecho. Con dos matices que el mismo estudio reporta: 7 de los subproductos medidos AUMENTARON después del carbón, y el rendimiento cae con la edad del carbón (la toxicidad calculada bajó entre 32% y 83% según el carbón fuera nuevo, medio o viejo).
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Qué se preguntaron: el carbón activado granular sirve para bajar los subproductos de la desinfección que están regulados. ¿Sirve también para los que nadie regula, y deja el agua menos tóxica en conjunto?
Cómo lo midieron: es el estudio a escala real más extenso de su tipo. Tres plantas potabilizadoras que cloran, con el carbón en distintas edades de servicio —nuevo, medio y viejo—, midiendo 61 subproductos no regulados, 9 regulados y el halógeno orgánico total.
Qué salió: el carbón funcionó para quitar los precursores y bajar la formación de subproductos, incluso después de 22.000 volúmenes de lecho tratados. Pero 7 subproductos aumentaron después del carbón, sobre todo bromados y nitrogenados. En una de las tres plantas subió el tribromonitrometano y la toxicidad calculada apenas bajó entre 7% y 17%; en las otras dos bajó entre 32% y 83%. O sea: en general el carbón deja el agua mejor, pero no es un «quita todo», y el rendimiento depende de la planta y de la edad del carbón.
Resumen escrito con nuestras palabras a partir del resumen publicado. El texto original es del editor de la revista; el enlace de abajo lleva a él.
Estos trabajos midieron el agua: qué le hace el cloro a la piel y al pelo, y por dónde entra al cuerpo. Ninguno probó este filtro en particular — no existe publicado un ensayo clínico de un filtro de ducha. Hakone tampoco ablanda el agua: reduce cloro y metales, que es otra cosa que la dureza. Y nada de esto es un tratamiento médico: si tienes dermatitis o una condición de piel, eso lo ve tu dermatólogo.