Cloro
El cloro que queda en el agua de la ducha le quita a la piel su capacidad de retener agua
Veinte personas con dermatitis atópica y diez sin ella metieron el antebrazo diez minutos en agua a 40 °C. A partir de 0,5 mg/L de cloro libre —una concentración normal en agua de red— la capa córnea de la piel atópica retuvo significativamente menos agua (p<0,01). En la piel sana el efecto apareció recién a 2,0 mg/L.
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Qué se preguntaron: si el cloro que queda en el agua del baño le hace algo a la piel, y desde qué cantidad empieza a notarse.
Cómo lo midieron: veinte personas con dermatitis atópica y diez sin ella metieron el antebrazo diez minutos en agua a 40 °C con cuatro niveles de cloro libre: 0, 0,5, 1,0 y 2,0 miligramos por litro. Midieron la hidratación de la capa córnea —la capa más externa de la piel— con un corneómetro, un aparato que la lee cada 30 segundos apoyándolo encima.
Qué salió: en la piel con dermatitis, la capacidad de retener agua cayó de forma significativa desde 0,5 mg/L (p<0,01). En la piel sana esa caída sólo apareció a 2,0 mg/L. Los autores concluyen que la piel atópica es más sensible al cloro libre que la piel sana, y que ese cloro puede tener parte en que la dermatitis aparezca o empeore.
Resumen escrito con nuestras palabras a partir del resumen publicado. El texto original es del editor de la revista; el enlace de abajo lleva a él.
Seki T, Morimatsu S, Nagahori H, Morohashi M · The Journal of Dermatology · 2003
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